Rosales de Thailandia, un paraíso para vivir

REDACCIÓN - EL NUEVO DÍA
Con apenas cuatro años de fundación, esta urbanización se encuentra poblada casi en su totalidad. Sus habitantes destacan la tranquilidad y la seguridad que ofrece el sector.

Con inspiración en los jardines de un reconocido país asiático, nació la idea de construir el proyecto urbanístico Rosales de Thailandia, barrio que se ubica en un extremo de la comuna Siete de Ibagué.

La idea inicial del propietario del terreno y encargado del consorcio constructor era edificar una urbanización donde todas las casas tuvieran balcones adornados de rosas. Sin embargo, ese sueño fue truncado, porque el responsable del proyecto fue asesinado.

“A don Gilberto, quien nos vendió la idea de construir aquí nuestra casa, lo mataron antes de iniciar la construcción de la urbanización. El propósito de él era que todas las casas tuvieran una armonía en la arquitectura; él soñaba con que a nuestras viviendas se les diseñara un balcón, para tener rosales”, indicó Fabiola Villanueva, tesorera de la Junta de Acción Comunal.

La historia de Rosales de Thailandia inició hace cuatro años, cuando cuatro familias se arriesgaron a comprar un lote para edificar sus viviendas, pues por motivos de fuerza mayor, la constructora Fundaver ya no podía ejecutar el proyecto, como inicialmente se había planteado.

“Como el dueño del terreno murió, las propiedades quedaron a nombre de la esposa; entonces la señora dividió el predio y cada uno de nosotros  accedió a terminar de pagar el lote, pues nosotros habíamos aportado un dinero para iniciar la construcción de la urbanización.

“Al principio fue duro, porque no teníamos redes de alcantarillado ni energía; por eso nos tocaba pegarnos del barrio vecino. Sin embargo, y gracias a nuestro empeño nos instalaron las tuberías y demás  servicios públicos. Así mismo logramos la personería jurídica”, mencionó Carlos Alonso Mendieta, secretario de la JAC del barrio.

Aspectos por mejorar

El funcionamiento de una caballeriza se ha convertido en un dolor de cabeza para los residentes de la zona, quienes insistieron en que a raíz de la concentración de tantos equinos, se proliferaron zancudos, moscos y todo tipo de roedores, aparte de los malos olores que emanan del sitio.

“Esta situación es muy incómoda, porque el olor a excremento hace que nos invadan las moscas; las calles permanecen sucias, ya que los de la pesebrera no limpian. Lo peor es que en ocasiones los caballistas se emborrachan, convirtiendo nuestros alrededores en una cantina. En una ocasión se embriagaron tanto que hasta hicieron tiros al aire”, agregó el Secretario de la JAC.

En el 2011

La urbanización Rosales de Thailandia tiene, en la actualidad, 600 habitantes. El terreno está rodeado de vegetación, característica que realzan los residentes, puesto que las zonas verdes hacen aún más acogedor el espacio.

Dentro de los proyectos que pretende sacar adelante está comunidad figuran la pavimentación de la malla vial y la construcción del polideportivo. Este lugar pretende ser aprovechado para adecuación de una cancha multipropósito, pues, según lo manifestado por la comunidad, la idea es que en este sitio se pueda llevar a cabo actividades lúdicas y todo tipo de eventos.

“Queremos que el polideportivo sea un lugar multifuncional, donde todos podamos hacer deporte, donde esté ubicada un tarima para eventos, y en la que nos podamos reunir sin problemas”, comentó la Tesorera.

Entre tanto, Sonia Roa destacó que a diferencia de otros sectores donde la drogadicción y la inseguridad son un flagelo, en esta urbanización casi nunca se evidencia este tipo de inconvenientes. La ciudadana también comentó que gracias al trabajo en equipo adquirieron un sistema para la vigilancia.

“Esta es una urbanización muy sana, vivir aquí es muy agradable, por aquí rara vez se ve un hurto, los jóvenes son muy sanos y, a Dios gracias, están alejados de los vicios. Nosotros hemos organizado muchas actividades como sancochadas y rifas para recaudar fondos con la intención de comprar las alarmas comunitarias.

“Los vecinos son calidad de personas, son amables y no se involucran en escándalos, ni peleas. A futuro esperamos que esta urbanización tenga todas las calles pavimentadas y sea modelo para otros bar­rios”, puntualizó.

Credito
ANA LUCÍA RIVERA Q.

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