‘Ataque animal’

 FOTOS SUMINISTRADAS – EL NUEVO DÍA
Un obrero le propinó un ladrillazo a un perro en la cabeza; el hecho se presentó el pasado martes en una construcción del barrio El Jardín.

De acuerdo con la información oficial, una llamada ciudadana reportó la agresión.

Policías ambientales, junto con un grupo de carabineros se trasladaron a la calle 96 con carrera cuarta del barrio el Jardín; donde se adelanta la construcción de un conjunto de apartamentos.

Las autoridades entrevistaron al ingeniero de la obra, Pablo César Ardila, quien informó sobre lo sucedido; al ser indagado sobre el posible agresor del animal, éste respondió que fue uno de los trabajadores, a quien identificó como Ángel Darío Vargas Sandoval, residente en el barrio Villa del Sol.

Al parecer, según informó la Policía, los ladridos del perro enfurecieron al obrero y por eso le arrojó el ladrillo.

El caso se encuentra a disposición de las autoridades competentes; el infractor fue citado por la Policía ambiental ante la inspección ambiental por maltrato animal, Ley 84/89.

Después de prestarle los primeros auxilios al perro, éste retornó a la construcción, pero una residente del sector, decidió recibirlo en adopción.

Mortandad de palomas

En el barrio Viveros se presentó una mortandad de más de cincuenta palomas, posiblemente, fueron envenenadas por un habitante del sector.

Alexánder Cardozo presidente de la Asociación de Canicultores del Tolima (Asocanto) rechazó de manera contundente el acto al que calificó de irresponsable:

“Me acerqué y confirmé el acto, recogí dos palomas, un vecino me entregó una jeringa que había encontrado por el lugar, con un líquido, posiblemente el veneno, y recogí algunos granos de maíz, como a las 8:00 a.m. me fui al ICA, para ver que tóxico era, y me di con la sorpresa que en ese lugar no hacen este tipo de pruebas”.

De igual forma, Cardozo dijo que él y un vecino del sector estuvieron expuestos a la sustancia, que les causó comezón en sus brazos y los dedos se les pusieron blancos.

“Infortunadamente no tuve el apoyo de algunas entidades, quise averiguar más sobre este caso, pero, había que congelar a las aves y enviarlas en avión a Bogotá y esperar a que allá alguien las recibiera”, comentó el presidente de Asocanto, mostrando gran preocupación ya que alguna aves fueron encontradas en los techos de las casas: “Esa persona es irresponsable, ya que se puede ver perjudicado el sector por una epidemia, algunas palomas muertas podrían estar escondidas”. 

Credito
EL NUEVO DÍA

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