Con el barro al cuello, por construcción de apartamentos

REDACCIÓN - EL NUEVO DÍA
La problemática que acongoja a los vecinos del sector es la dificultad que tienen para ingresar y salir de la zona. Los afectados no se oponen al progreso urbanístico, sólo piden a los constructores que reduzcan las molestias.

Un grupo de habitantes del conjunto residencial Santa Luma, ubicado en el barrio Piedrapintada, manifestó su incomodidad contra la constructora Inmobiliaria Casa Verde, responsable de la edificación de un nuevo bloque de apartamentos.

La molestia radica en el constante tráfico de volquetas y la obstrucción que las mismas hacen sobre la vía de acceso principal al sector y la ruta alterna. Sumado a ello, el andén y los alrededores permanecen cubiertos de barro.


De acuerdo con la información suministrada por los afectados, desde hace nueve días los taxis se niegan a entrar al sector, por miedo a quedar atrapados. Así mismo, se dijo que las personas que no tiene carro permanecen encerradas, porque el “lodazal” les imposibilita salir del edificio.


“Estamos cubiertos por el barro”
Según Juan Velásquez, habitante de Santa Luma, no sólo él y su familia han tenido problemas con el acceso y la movilidad, sino que también se han registrado accidentes.

"Las dos vías de acceso permanecen congestionadas por los carros de carga pesada; la calle es un lodazal y los andenes no dejan de estar llenos de barro. Los responsables de esta problemática son los constructores de unos apartamentos que están al lado del edificio donde vivimos. Estos inconvenientes también han ocasionado accidentes. Una de las víctimas fui yo, pues venía en mi carro y el conductor de una volqueta que estaba dando reversa no me vio y se estrelló contra mi vehículo".


Rosana Barrios, otra de las perjudicadas, se refirió a que “el dolor de cabeza” comenzó cuando la constructora Casa Verde empezó a sacar el material de arrastre, pues en ese momento aumentó el tráfico de volquetas. A raíz del flujo de volquetas y del fuerte invierno, la calle parece una piscina de lodo, lo que ha perjudicado a las personas que vivimos en este edificio, pues por aquí no hay más bloques habitados.


"Los conductores que intentan pasar por aquí tienen que devolverse, y los taxistas no ingresan o nos dejan en la avenida. Al frente también teníamos otro problema con una constructora por los escombros, pero ellos ya los recogieron", continuó.


Entre tanto, Dioselina Zárate manifestó que "hacer que los conductores de las volquetas nos den espacio para pasar es un problema; en varias ocasiones he tenido que esperar horas para que entre un taxi".


¿Qué dice la constructora?
Frente a las quejas expuestas, EL NUEVO DÍA dialogó con el ingeniero Jorge Zambrano, representante de la constructora, quien respondió que la fase de excavación terminó, por lo que se garantiza que el tráfico de volquetas disminuirá.

De igual forma, se comprometieron a que en el transcurso de esta semana adecuarán el terreno de la vía de acceso; para ello, depositarán material de recebo.


"Los habitantes ya no verán cantidad de volquetas; por el contrario, el paso de las mismas disminuirá. Nosotros estuvimos hablando con ellos y nos comprometimos a dejar la vía limpia, proceso que tardará máximo una semana", concluyó Zambrano.

Credito
ANA LUCÍA RIVERA Q.

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