El tubo está quebrado... por sexta vez

ANTONIO GUZMÁN OLIVEROS - EL NUEVO DÍA
¿Con qué lo curaremos? Eso se preguntan los habitantes del barrio Germán Huertas. En menos de dos años, van seis rupturas de uno de los tubos del sector, esto sumado a que los andenes son más bajos que la misma calle.

Inundadas están más de una decena de familias en el barrio Germán Huertas: no precisamente por el invierno, sino por los tubos que cada rato se rompen, y aunque la empresa de acueducto los repara, esto no es suficiente, puesto que en menos de dos años se han roto seis veces y, al parecer, no hay soluciones concretas.   

Este drama lo viven las habitantes de la manzana F, quienes, no bastando con los aguaceros, se enfrentan a un peor peligro que ya los ha dejado con pérdidas de dinero, electrodomésticos, enseres y, en algunos casos, materiales de trabajo.

“Desde hace años la tubería de agua potable y alcantarillado está obsoleta, se ha pasado derechos de petición y hasta interpusimos una acción de tutela para un estudio de la red. En la contestación, ellos aceptan que desde la calle 92 hasta la 94 la tubería está 'podrida', y me dijo el ingeniero del Ibal que debo esperar turno si en 2050 nos la cambian”, manifestó Manuel Díaz, líder comunal.

La mayoría de vecinos está de acuerdo en que deberían indemnizarlos por todos los daños que ha causado la ruptura de los tubos, ya que son incontables los litros de agua que entran a los predios y destruyen todo a su paso. Sólo esperan que les presten atención urgente, ya que no quieren pasar una Navidad con la calle en mal estado y con el temor de perder lo poco que les queda.

“También nos dicen que no nos ayudan porque esto es una invasión, pero la Ley 142 dice que las empresas públicas tienen que remodelar las tuberías y el alcantarillado cuando están dañados, además somos personas y pagamos las facturas, acá muchos han perdido todo lo que han conseguido por las inundaciones”, añadió el líder.
    
Pérdidas
Son muchos los casos registrados desde que inició el problema. Los vecinos ya no aguantan las inundaciones, pues están cansados con la misma problemática y lo último que esperan es pasar diciembre con los andenes rotos.

En la vivienda de Rocío Conde, las pérdidas son incalculables, ya que no es la primera vez que han padecido los estragos tras las rupturas de los conductos de agua. Ella manifiesta, con melancolía, que su panadería ha perdido mucho dinero, incluso en una ocasión, en altas horas de la noche el escape de agua le destruyó los bultos de harina.

“Seis veces nos hemos enlagunado, la primera vez se nos dañó la harina, un computador, la nevera, la ropa y unos colchones; es que los ríos que surcan las habitaciones son impresionantes”, señaló.

Por su parte, Elvira Mendoza expresa que no han servido las quejas que interponen al Ibal, y que a esto se suma que la construcción de la red se efectuó dentro de los andenes y el nivel de la calle es muy alto, y, por ende, el agua no tiene por dónde evacuar y entra en las casas, dañando todo.

La convivencia se torna tan mala, que los habitantes deben estar abrigados todo el tiempo para no padecer alguna enfermedad, pues las viviendas permanecen con demasiada humedad. Sin embargo, esperan que no les violen los derechos y mucho menos los maltraten con humillaciones por el arreglo del acueducto.

“Espero que me arreglen el andén como me dijeron y, también, que recojan todo ese montón de tierra frente a mi casa. Estoy aburrida con todos los escombros; no es bueno que me digan que me van a arreglar el piso pero que debo sacar plata de mi bolsillo para pagar un buen maestro”, reclamó Mélida Ramos.

Y añadió que un poste de madera que soporta los cables que llevan energía eléctrica a su casa se está inclinando, debido a que el agua ablandó el terreno, y amenaza con caer sobre su residencia, de igual manera expresó que comentó el problema a Enertolima y aún espera que le respondan la solicitud de retirar dicha estructura.

Yeimy Yineth Fraile
Residente
“No queremos pasar Navidad con la calle dañada y que saquen la tubería a la calle. He perdido electrodomésticos, colchones y algunas cosas que tenía debajo del cochón se me dañaron. ¿Por esto quién nos paga, si el Ibal no ha podido ni arreglarlo?”
    
Mélida Ramos
Residente
“Espero que no me vayan a dejar con esa cantidad de tierra frente a mi casa, sino que envíen personas que dejen todo como estaba. No puedo perder el dinero invertido en mi casa, no quiero que me dejen mal acabado el andén y tampoco voy a pagar a un maestro, como me dijeron; ya he perdido mis electrodomésticos y nadie me los va a pagar”.
 
Elvira Mendoza Vargas
Residente
“No han valido las quejas hechas por el Presidente del barrio. A mí se me dañó un armario nuevo que compré, seis veces se me ha entrado el agua y mi hijo perdió un computador, a menos que el Ibal nos ayude con el cambio del acueducto”.
    
Rocío Conde
Residente
“En mi panadería una vez se entró el agua a la madrugada y me dañó toda la harina, tuve pérdidas económicas muy grandes, a eso se suma que los equipos de trabajo se han inundado y no quiero que se me dañen, así como me sucedió con la nevera, ya que el agua, al parecer, quemó el motor”.

Manuel Vicente Díaz
Líder Comunal
Esperemos que no vaya a ocurrir alguna catástrofe, ya que los terrenos se pueden hundir. No podemos esperar que nos suceda lo de otras ciudades; el Ibal debe responder por daños y perjuicios de la gente y esta vez vamos a demandar, hay algunas personas que se quedan calladas, pero si esto continúa, vamos a tomar medidas, pues esto se está convirtiendo en una bomba de tiempo”.     

Responde Ibal
Apartes de la carta de la contestación de la acción de tutela
(...) Basados en el informe presentado por el ingeniero Jorge Elmer Díaz, inspector de redes de alcantarillado, se tiene que en la carrera Séptima entre calles 92, 93 y 94, corresponde a un sistema combinado en diámetro de 12 pulgadas a una profundidad promedio de un metro 50 centímetros en mortero, instalado por el eje de la vía en material no certificado, presentando un comportamiento estructural malo, con cavidades a lo largo del tramo.
En conclusión, la red está en malas condiciones y no se certifica para pavimentar, por tanto se da traslado a la División de Planeación del Ibal, para que ejecute el proyecto de reposición de redes sanitarias.

Dato
El barrio Germán Huertas fue fundado a mediados de la década de los 80 y hace parte de la comuna Ocho de Ibagué

Credito
ANTONIO GUZMÁN OLIVEROS

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