Son muchos los habitantes del barrio Nazareth II que se quejan de las malas condiciones que actualmente tiene este sector. Los problemas de alcantarillado, la inundación del megacolegio Antonio Nariño, aún sin estrenar, y el mal estado de las viviendas por causa de las lluvias hacen parte de la lista. Esta última, según el vicepresidente de la Junta de Acción Comunal, Evaristo Campos, es la que preocupa más a la comunidad.
“Las casas que nos entregó la Gestora Urbana dan tristeza. Uno no es desagradecido, pero nosotros somos personas, nos dan casas incluso sin techo y sin sifones”, comentó Campos. “Cuando llueve, es mejor estar en el patio que en la casa”, dice una de las afectadas.
Sin alcantarillado
“Cuando llueve, las calles son ríos. Esto se rebota. Incluso hay lugares donde el olor es fétido. Suponemos que allí hay un 'pozo' de aguas negras”, complementó.
Sus mismos habitantes se quejan del alcantarillado. La ola invernal ha dejado más de una calle inundada e intransitable. Lo preocupante de todo esto, según los vecinos del sector, es que “ya se están mezclando las aguas negras”.
En noviembre, moradores de este barrio enviaron una carta al Ibal, solicitando el arreglo del alcantarillado. A esto, la empresa respondió informando que durante los primeros días de diciembre estarían ejecutando obras de mejoras en el barrio. Hasta el momento, ningún funcionario ha ido a hacer la inspección y el arreglo pertinente.
Y el megacolegio...
Las calles no son las únicas afectadas. En días recientes, las instalaciones del megacolegio Antonio Nariño se inundaron, tanto que las autoridades debieron intervenir. “Los bomberos ayudaron a sacar el agua que estaba inundando la nueva obra”, según indicaron vecinos al establecimiento.
De acuerdo con el secretario de Educación, Enrique Váquiro, las inundaciones en el megacolegio no se detendrán hasta tanto no sea arreglada la vía principal y sea construido un sistema recolector de aguas lluvias.
Por otro lado, según los habitantes, “no se ha hecho una inauguración oficial. Todos aquí sabemos que ese colegio fue entregado a la interventoría en junio”. Sin embargo, en una publicación hecha por EL NUEVO DÍA en agosto se mencionó que para esta fecha el megacolegio no había sido entregado y que por dichos retrasos (que a ese entonces llegaban a seis meses) se obligó a postergar el inicio de clases, que debía ser en julio”.
Algunos ibaguereños coinciden, incluso, en que fueron seis meses de estudio los que se desperdiciaron, los del semestre B del año en curso.
Lo reciente
Terminó ayer la inscripción de hojas de vida para docentes y directivos que querían ser parte de la planta educativa. Según pudo constatar esta redacción, se registraron problemas para el envío de los currículos. Eduardo Fandiño comentó, en su perfil de la red social Facebook, que no entendía por qué le rebotaba tantas veces el correo.
De acuerdo con el secretario de Eduación, Enrique Váquiro, “la situación se controló” y recalcó que ayer se daba por terminada la convocatoria.
Hasta el cuello, las casas de la Gestora
Inundadas están las mayorías de casas entregadas por la Gestora Urbana. Manifestaron algunos habitantes de estas viviendas que “esta institución ha incumplido mucho”.
Tulia Álvarez, por ejemplo, denunció que su vivienda está en malas condiciones. “No tiene sifones, hay goteras, y en esta temporada, nos inundamos todos”, expresó.
Henry González Guáqueta exigió a la Gestora que le devuelva su vivienda, ubicada en la manzana 26 casa Ocho de Nazareth II, porque, según él, el transporte lo deja ahí. Él es vidente y desde hace cuatro meses vive en la casa 13 de la manzana 18, residencia que, tal como lo indicó, la Gestora Urbana le prestó mientras se construía el resto.
En la segunda etapa del mismo barrio vive Nora Navarro quien manifestó que la Gestora Urbana le prometió iniciar la construcción de las nuevas viviendas en octubre, pero señaló que “esta es la hora en que no han empezado. Llevo más de siete meses pagando arriendo. Es injusto, porque yo no tengo recursos”.
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