El anuncio del alcalde Luis H. Rodríguez de implementar el cobro de valorización para obras generó diferentes opiniones y todas apuntan a que se necesitan más estudios (ver recuadros).
Esto traería implicaciones. Por ejemplo, que los millonarios análisis, planes y diseños contratados por la anterior administración tengan que ser desechados o actualizados, luego de que el proceso fracasara.
El proyecto para la aplicación de este instrumento de recaudo lo aprobó el Concejo en 2007, al terminar el mandato de Rubén Darío Rodríguez Góngora y fue firmado en 2008, por el anterior alcalde Jesús María Botero.
En ese momento no había ningún estudio ni información concreta de cuáles serían los proyectos a financiar.
El asunto lo solucionaron firmando un convenio interadministrativo por 473 millones de pesos, con el Instituto de Valorización de Manizales, Invama.
Esta entidad se encargó de diseñar el llamado derrame de valorización, que no es más que la definición de las obras y las zonas que afectará.
A este le siguió el estudio socieconómico de dichos sectores, elaborado por la Universidad del Tolima, y para el cálculo de propiedad raíz, entablaron otro convenio con el gremio del ingeniería; ambos contratos sumaban un monto similar al pagado al Invama.
No obstante, la impopularidad de la medida llevó a que el Gobierno de Jesús María Botero declinara su intención de ejecutar las obras por valorización.
De ese modo financió con los recursos del Municipio y empréstitos la construcción de los dos puentes en la intersección del Éxito; obra que costó 18 mil millones de pesos.
Para vías
Ahora, el alcalde Luis H. Rodríguez buscaría con el cobro mejorar la movilidad en Ibagué, repavimentando las vías.
Esto obligaría a plantear nuevas obras y zonas de derrame de valorización, quedando obsoletos los estudios anteriores, corriendo el riesgo la ciudad de perder los recursos invertidos por la pasada administración local y tener que meterse la actual Alcaldía la mano al dril, para pagar los nuevos y costosos análisis.
Concejo, con opiniones divididas
El concejal por segundo periodo consecutivo, William Rosas, no se mostró a favor de imponer el cobro de valorización. Para él, la ciudad cuenta con una buena salud financiara que le permite costear los proyectos. Dijo estar atento a que el Alcalde presente al cabildo todas las alternativas, escenarios técnicos y jurídicos para plantear la valorización. “Lo que sé es que hay músculo financiero que quedó de la anterior Administración. Pasó de 72 mil a 90 mil millones de pesos los ingresos tributarios. Es un fortalecimiento jamás visto en la ciudad. Además, los contribuyentes se pusieron al día haciendo un gran esfuerzo”, afirmó. Pidió al burgomaestre ser prudente, y entablar un mismo lenguaje con todos los sectores sobre la valorización.
Por su parte, la concejala Luz Nelly Arbeláez le dio un espaldarazo a la idea de Luis H. Rodríguez. “En la medida que se pueda hacer un estudio que demuestre que serán buenas las inversiones, creo que sería gratificante para la ciudad, para que pueda volverse competitiva. A Ibagué están llegando grandes inversionistas que buscan tener una malla vial adecuada”, afirmó. Le recomendó al Alcalde tener en cuenta al momento de implementar la valorización el desempleo en estratos bajos.
Debate
El presidente del Concejo, Javier Mora, dijo que el tema de la valorización merece más de un debate en el cabildo. “Hay que aclararle a la comunidad que los recursos con los que cuenta la Alcaldía no son suficientes para solucionar los temas que nos aquejan como la malla vial. Con este cobro, podríamos pensar cómo cada persona, dependiendo de su situación económica, aportaría”, anotó. Mora negó tener conocimiento de los estudios de valorización elaborados en el periodo de Gobierno anterior, pero expresó que deben estar “actualizados”. “A la Alcaldía le toca implementar una campaña de cultura ciudadana, pro tributo, para que la gente se sienta bien aportando. La ciudadanía no paga y estas medidas son impopulares, porque han visto los malos manejos y la plata no llega a donde debe”, finalizó.
Constructores, a favor
Félix García Motta, presidente de Camacol y del Comité de Gremios económicos del Tolima, opinó que la única posibilidad de reparar la malla vial es por medio del cobro de valorización. “Las calles tienen problemas graves y no podemos seguir con el 'cuentico' de poner un parche aquí y allá. Debemos reconstruir buena parte de las vías que están totalmente destruidas, y eso cuesta un montón de plata. Comparto plenamente la idea del Alcalde de hacerlo por valorización”, expresó. Acerca de la impopularidad de la medida, dijo que no es un cobro único para todos, sino que depende de la propiedad y su costo. “Mucha gente no quiere pagar pero ¿qué hacemos? Quienes son de escasos recursos aportarán muy poco y los que tienen más pagarán más, pero es una labor en que todos los ibaguereños nos debemos comprometer, porque la malla vial está muy mal. Yo no encuentro otra opción para que la Alcaldía financie esas obras”, acotó. Para Félix García, los proyectos de valorización sí redundan en el bienestar económico de los ibaguereños. “Una ciudad con una malla vial buena tiene presencia e invita a la inversión. Pero una ciudad destruida y desordenada, no invita a nada, más a bien a no pagar impuestos, a no hacer nada”, finalizó.
LA VOZ
El ex concejal Hernando Álvarez Urueña recordó que la anterior Alcaldía, para diseñar el cobro,,contrató al Invama, a la Sociedad Tolimense de Ingenieros, STI, y a la Universidad del Tolima. “En esas tres cosas el alcalde Botero se gastó una cifra cercana a los mil millones de pesos. Me parece delicado que pasara su Gobierno y no cumpliera con lo que firmó como Alcalde (cinco obras). Sin desarrollar la valorización, sí pagó mil millones de pesos en estudios que actualmente no servirían absolutamente para nada. Habría que ver cuales son las obras del alcalde Luis H Rodríguez, a cuáles le dará prioridad. Los estudios que elaboró el Invama fue una plata que le regalamos los Ibaguereños a los manizalitas para que pudieran mejorar sus finanzas locales”, afirmó.
Aprender de “fracasos del pasado”
Álvarez recordó que la primera vez que se impuso la valorización fue para la obra de la avenida Amabalá. “Se intentó cobrar 18 mil millones de pesos y durante mi primer periodo como Concejal, interpusimos una tutela, la ganamos y se rebajó a 14 mil millones de pesos, e hicimos devolver los dineros. La obra se inició en 1995 y se vino a terminar en época del alcalde Jorge Tulio Rodríguez”, indicó. Agregó que en 2007, se opuso a votar favorablemente el nuevo proyecto de valorización, que fue tramitado, según él, de manera anómala. “Rubén Darío Rodríguez, a final de su periodo, propuso el cobro, pero no firmó el Acuerdo. Lo firmó Jesús María Botero el 5 de enero de 2008, cinco días después de haberse posesionado”, acotó. Comentó que el,acuerdo no estaba sustentado con estudios, no existían los diseños de las obras. “Hay que evaluar muy bien para que no se repitan esos errores”, finalizó.
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