El nuevo Plan de Ordenamiento Territorial y las dilaciones en la creación del Plan de desarrollo son asuntos clave que tiene pendientes la ciudad y sin embargo, el debate de ayer del concejo fue sobre la comodidad de sus sillas.
Las declaraciones dadas el pasado lunes por el concejal Pedro Mora sobre la poca ergonomía del mobiliario y su relación con el ausentismo en el recinto, generaron las más diversas reacciones entre sus compañeros.
Mora asegura que el asunto fue malinterpretado (ver recuadro) como una intención de compra. El concejal Humberto Quintero, asumiendo lo anterior advirtió sobre lo irregular que sería gastar en nuevas sillas durante la discusión que abrió la sesión de ayer, por encima del proyecto para la asignación del lote del comando de la Policía Metropolitana.
Aseguró que los muebles cumplen con todas las normas, y anunció que en caso de abrirse una nueva licitación denunciaría el hecho frente a la Procuraduría.
Adoloridos
No obstante, el tema de la incomodidad de las curules brotó por las quejas de concejalas como Luz Nelly Arbeláez.
Visitó a su médico especialista, y le dijo que el dolor de espalda que sufre era por la silla del recinto.
“El problema en mi columna se ha incrementado y en este momento vemos que son incómodas”, dijo.
Negó que sea necesario comprar nuevas, y lo único que debe hacer para mejorar su situación es usar un cojín.
Para el médico y concejal Carlos Jiménez, dos meses de uso de un mobiliario no son suficientes como para ocasionar una dolencia, viendo entonces injustificadas las quejas de sus compañeros.
“Para que uno hable de una lumbalgia, deba pasar por los menos un año; otra cosas es que ya tenga la enfermedad y la silla le agrave el cuadro clínico”, conceptuó.
Para él, cambiar todo el mobiliario no es la solución, sino se debe atender los requerimientos específicos de cada concejal.
Malentendido: Mora
El concejal Pedro Mora aseguró que sus declaraciones fueron distorsionadas por medios radiales locales. “No he dicho lo que se dice. Yo simplemente contesté una pregunta de un periodista sobre por qué los concejales no estaban sentados en sus curules; le manifesté que una razón puede ser el cansancio y otra, las quejas de los concejales porque las sillas eran incómodas. Nunca he cuestionado mi material de trabajo ni mi mobiliario”, afirmó. Negó que hubiera propuesto comprar mobiliario nuevo, y expresó que jamás le ha pedido al Concejo “ni siquiera una hoja de papel”.
EN SÍNTESIS
Las compras del Concejo han sido cuestionadas en diferentes oportunidades. Una de las más sonadas fue durante el periodo de Gobierno anterior. Mientras Luis Fernando Ramos fungía como presidente del Concejo, adquirió un nuevo y costoso sonido para el recinto, que hoy está dañado y el actual Presidente de la corporación, Javier Mora, anunció que contratará su reparación.
“Vamos a intentar solucionar el problema, optimizando los equipos que hay, no vamos a comprar otro nuevo, pero sí a elevarle la calidad al sonido”, afirmó. Para la intervención, el Concejo debe abrir una licitación pública, que sólo podrán adelantar durante el periodo de vacancia.
Mora ya había llamado en enero a un experto para evaluar los aparatos y el técnico indicó en ese momento que el cableado de todo el sistema no era el idóneo, que en estos casos debe ser blindado. Los micrófonos inalámbricos no son profesionales, son de una marca barata, y varios micrófonos de ganso, instalados en las curules, están dañados. El sistema de parlantes para grabación periodística nunca ha funcionado.
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