Las reformas no sólo son lesivas al desarrollo, lo son especialmente desde la orilla de que aún a la fecha no sabemos quién pagará la cuenta. Somos conscientes que la reforma a la salud tiene reparos constitucionales, elimina la libre elección, plantea riesgos de cobertura en atenciones de 3 y 4 nivel de complejidad, sacrifica la gestión de riesgo financiero, multiplica la politiquería y corrupción, y con ello pone en riesgo la vida de muchos colombianos.
El Gobierno Nacional destinó un presupuesto de 2,2 billones de pesos para atender emergencias en Colombia, donde se han priorizado atenciones en 176 municipios por su mayor nivel de vulnerabilidad. Todo esto por cuenta del ‘Fenómeno del Niño’.
Durante el primer año de conversaciones, que no negociaciones, entre el Gobierno y el Eln se han desarrollado cuatro ciclos con avances aceptables: se ajustó la agenda, se hicieron precisiones y se puso a andar lo acordado con el “Comité Nacional de Participación”, se oficializó un cese de fuego bilateral nacional y temporal por 180 días, se han realizado algunos foros con diferentes sectores en distintas zonas del país. En fin, desde el ángulo de las luces o claridades se va andando.
El Ministerio de Hacienda no emitió aval fiscal a la reforma a la salud. Emitió un “escenario de factibilidad”, y además con supuestos equivocados concluye que la reforma costaría 140 billones de pesos en 10 años.
El gobierno del presidente Petro ha demostrado desde el primer día que los niños no son de su interés. Basta recordar los meses que se tardó en nombrar al director del ICBF, y luego el desafortunado nombramiento de la señora Baracaldo, más conocida por su habilidad en el canto que por su conocimiento en la niñez.
Por estos días suena en Ibagué una designación que nunca se ha tenido en la región pero que en otras, como por ejemplo en Barranquilla, operan y han sido estratégicos en el desarrollo de la ciudad. Me refiero al Gerente de Ciudad, que la Alcaldesa lo ha venido presentando como un integrante de su equipo, pero hay que entender que en realidad es un conector externo que en representación de actores del ecosistema empresarial trabaja por el desarrollo de la ciudad.
El pasado miércoles estuvimos en compañía del Presidente Uribe en la Casa de Nariño en un tinto para hablar sobre la reforma a la salud con el Presidente Petro y sus ministros. Fue un debate serio sobre las pretensiones de la reforma a la salud y, sobretodo, cómo el texto propuesto no consolida lo que pretende sino que destruye lo que hay.
En la Conferencia General de Unesco que concluye hoy en París, 12 de sus Estados Miembros, al lado de organismos multilaterales y de la sociedad civil, abordamos los enormes desafíos del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4: “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”.