Las comparaciones suelen ser odiosas, pero en el caso de hacer un paralelo entre las obras de la plaza Murillo Toro y las de los Nule en Bogotá, aunque suene increÃble estos célebres primos saldrÃan bien librados.
Mientras un 50 por ciento en el incumplimiento de la ejecución del proyecto de la calle 26 fue excusa suficiente para declararse la caducidad del contrato, la Gobernación del Tolima no ha tomado acciones contra los contratistas, pese a que el consorcio Megaparques sumarÃa un incumplimiento del 85 por ciento.
El hecho del avance de los trabajos en sólo un 15 por ciento se lo advirtió el contralor del Tolima, Freddy Camacho DÃaz, al gobernador Óscar Barreto Quiroga el pasado 23 de agosto.
El memorando lo emitió seis dÃas antes de que la directora de Planeación departamental, Elvia MarÃa Garzón, citara a una rueda de prensa el pasado lunes.
Allà la funcionaria no aclaró la situación ni reveló detalles de la complicada realidad, pero sà dejó en el aire muchas más preguntas sobre el proyecto (ver recuadro), del que ya EL NUEVO DÃA habÃa denunciado en reiteradas ocasiones su parálisis.
El resultado de los cálculos de la ContralorÃa del Tolima no son los mejores. Entre el inicio de obra el 5 de enero de 2011, y el 22 de agosto, “han transcurrido 230 dÃas calendario, de los cuales 87 dÃas, un 38 por cientoâ€, han estado suspendidas las obras.
El plazo del contrato es de 150 dÃas, por lo que a esa fecha ya estaba agotado el 95 por ciento del plazo, con 143 dÃas.
Precisa el órgano de control departamental que según el informe de interventorÃa número 03, del 15 por ciento de avance de los trabajos una fracción de 8.7 por ciento se trata de labores preliminares.
Es de recordar que EL NUEVO DÃA informó en ediciones anteriores sobre el estancamiento del proyecto en la ejecución de movimientos de tierra.
Quedó registrada la gran cantidad de los mismos en los recibos de entrada de escombros al Botadero municipal, de los cuales remitió copia a este medio de comunicación la Gobernación mediante un derecho de petición.
Ahora se sabe también que uno de los Ãtems no previstos era el pago por la disposición final de escombros y para solventar este y otros problemas con los precios de obra habrÃan efectuado una reformulación del proyecto.
Maniobra poco clara
La ContralorÃa pidió al Gobernador que implementara acciones correctivas para evitar la pérdida de los recursos invertidos, pero en la anterior rueda de prensa a la que citó la Administración seccional Elvia MarÃa Garzón Pacheco, directora de Planeación departamental, no aclaró la maniobra utilizada para salvar el que no se sabe aún si fue un presunto incumplimiento por parte de una de las firmas que conforman el consorcio Magaparques.
Entonces es incierto si, como se ha rumorado, el Departamento permitió que el socio incumplido le cediera a los otros el proyecto, lo cual serÃa complejo, pues de ser cierto significarÃa que la capacidad de contratación actual del consorcio podrÃa ser menor a la que inicialmente demostró al licitar, al ya no contar con el patrimonio de una de las partes.
Las alternativas
A esta altura de incumplimiento por parte del consorcio la Gobernación podrÃa tener la alternativa de declarar la caducidad del contrato e iniciar otro, con las demoras que representarÃa, pero con la garantÃa que significarÃa castigar a los contratistas con la inhabilidad para comprar pólizas y firmar otros actos contractuales.
Es de recordar que el mal manejo del anticipo podrÃa tener otras implicaciones para los contratantes, pues pese a no ser funcionarios públicos podrÃan verse inmersos en un proceso disciplinario, al ser particulares que cumplen funciones públicas.
No obstante, según conoció EL NUEVO DÃA, la vÃa más usual de los entes territoriales para manejar estos desaguisados es apelar a un trámite administrativo para reclamar los dineros haciendo valer la póliza de garantÃa del buen manejo del anticipo.
Sin embargo, en caso de declararse un contratista insolvente los dineros serÃan prácticamente irrecuperables. Lo inquietante para el caso de la obra en el parque Murillo Toro es que la directora de Planeación y ordenadora del gasto, Elvia MarÃa Garzón, no planteó ni la caducidad ni la vÃa administrativa como salidas, pero anunció en rueda de prensa que aprobarÃa una adición presupuestal al consorcio Magaparques.
“Esta semana vamos a conocer los requerimientos de los nuevos adicionales a cargo de la interventorÃaâ€, expresó a los medios de comunicación. La responsabilidad del atraso la achacaron de manera única al representante legal de Magaparques, Julio César Moro Bustos, como si este actuara como un ente desligado del consorcio, pese a que hace parte integral del mismo.
En Megaparques figuran la compañÃa Invercor, William Parra Olaya, Pedro Julio Garzón, Faber Chavarro y Luis Fernando Hoyos, quienes habrÃan firmado para terminar las obras un nuevo compromiso del que no se conocen los pormenores, y nombraron al ingeniero Fernando Hoyos como nuevo representante legal. Al grupo le aprobaron un plazo adicional de 90 dÃas calendario para concluir el proyecto.
En juego dinero de regalÃas
El contralor del Tolima, Freddy Camacho DÃaz, confirmó que el ciento por ciento del dinero con que la Gobernación financia la renovación de la plaza Murillo Toro proviene de los giros por regalÃas de la Nación, lo cual hace desde ahora el tema es de resorte de otras instancias del control fiscal, dando traslado de los hechos, el pasado miércoles, al despacho de Myriam Socorro Montoya, gerenta Regional de la ContralorÃa General de la República.
“Iniciamos diligencias por las inconformidades públicas que se hicieron por las obras del Murillo Toro que están al frente a nuestros despachos. Hicimos una visita de naturaleza fiscal y en la diligencia nos dimos cuenta de que los más de mil millones de pesos son de regalÃas y de competencia de la ContralorÃa Generalâ€, puntualizó.
La voz
La directora de Planeación departamental, Elvia MarÃa Garzón, se mostró reacia a hablar sobre el presunto incumplimiento del contratista y el arreglo con este para seguir con las obras.
“Yo di una rueda de prensa el lunes en la oficina y expliqué todas las causales por las cuales el proyecto se habÃa suspendidoâ€, afirmó.
Luego de que este medio insistiera para que hiciera precisión sobre los hechos, dijo que el memorando de la ContralorÃa departamental era con relación al anticipo. “La obra que esté incumplida en un 85 por ciento, no sé, no lo he leÃdo hasta ahora, porque el memorando de advertencia que envió la ContralorÃa habla del anticipo y ya está legalizado y no entiendo de lo que me está hablandoâ€, aseveró. Negó que, como aparece en el memorando, el avance de obra sea del 15 por ciento, para ella es “del 36 por cientoâ€.
Presidente de Cámara de Comercio, ¿â€tranquiloâ€?
El presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio, Guillermo Espinosa, afirmó quedar “muy tranquilo†frente a la obra y no mostró mayor preocupación por el aparente incumplimiento del 85 por ciento de la ejecución de las obras, en las cuales la entidad participó aportando los diseños y coadyuvando en la iniciativa.
No se refirió a los perjuicios que la demora está causando a los comerciantes del sector, incluÃda la misma Cámara de Comercio, cuyo edificio está justo al lado de las obras. No obstante, Espinosa sà justificó los retrasos en supuestos sucesos técnicos que acaecen en un contrato de ese tipo.
“La gente de Bogotá (el contratista) se ve que tiene experiencia y son seriosâ€, aseveró. Respecto del informe de la ContralorÃa departamental dijo que “hay que leerlo un poquito con cuidadoâ€.
“Los procesos de obra tienen unas bases y uno no puede poner la baldosa, que puede ser lo más caro del proceso constructivo de la plaza, hasta tanto no se hubiera hecho el alistamiento. Desde el piso de mi oficina tengo la oportunidad de mirar todos los dÃas el avance y la plaza está casi en su integridad alistada para colocar la baldosa. Nosotros le hicimos el pedido al constructor para que nos habilitara para hacer la feria Maquila y Moda y nos dijo que no era que no quisiera entregar la obra, sino que para echar el baldosÃn me explicaron que no es que uno pueda alistar un pedazo e ir poniendo las baldosas porque no se puede. Yo lo que creo es que esto tiene una explicación técnicaâ€, finalizó.
Estas son algunas ‘perlas’ en el desarrollo de la obra:
1 La suspendieron 24 horas después de iniciada: el 5 de enero de 2011 la Gobernación y el contratista firman el acta de inicio de obras y al otro dÃa, el 6, acepta el Departamento suspenderlas porque no tenÃan información acerca del estado de las redes de servicios públicos
2. Sin licencia: el informe de interventorÃa 1409 de 2010 reseñó que no contaba con los permisos necesarios y aunque nombra la necesidad de licencia de construcción, la misma no aplicarÃa para obras en el espacio público, para lo cual sà necesitarÃa de otros avales como los emitidos por las secretarÃas de Planeación municipal y Tránsito. No obstante, la falta de licencia de construcción fue usada de excusa para la primera suspensión del contrato
3. Sin capacitar: la ContralorÃa no encontró registros de algún programa de capacitación para el personal del contratista. Asà mismo, el campamento y los empleados no tenÃan la dotación completa, al parecer, al inicio del contrato
4. Falta de planeación: otra observación que retoma la ContralorÃa de la interventorÃa es que requirió al contratista porque los niveles de las plazoletas se debÃan corregir y ajustar las placas y requerÃa el lugar de rampas para discapacitados.
Este es el memorando de advertencia sobre las obras realizadas en la plaza Murillo Toro:
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